Equilibrio entre el Pasado y El Futuro
Sin duda alguna el equilibrio entre el pasado y el futuro es el presente; nuestra actitud hacia los eventos ya sucedidos y la expectativa hacia lo que vendrá determinan en gran medida la calidad de vida de nuestro hoy.
La revista digital Mundo-Geo nos trae un texto de investigación sobre este tema, el cual explica como las personas con una actitud fatalista hacia los acontecimientos ya pasados poseen mayores problemas físicos y mentales: “Según lo observado en nuestro estudio, la dimensión más influyente es la percepción del pasado. Una visión negativa de este se relaciona altamente con peores indicadores de salud (…) Además, (las personas) presentan tendencia a estados depresivos, ansiosos y alteraciones conductuales en general”.
En el estudio que este artículo enfoca se encontraron tres perfiles entre los participantes, los cuales son: predominante negativo, predominante orientado al futuro y otro más equilibrado. “El perfil equilibrado es el ideal puesto que resulta de una actitud saludable en las tres zonas temporales. Son personas que aprenden positivamente de las experiencias pasadas, se orientan al cumplimiento y auto exigencias de metas en el futuro, pero no descuidan la posibilidad de vivir emociones y experiencias agradables y placenteras” en el presente.
Queda sentado entonces la necesidad de un equilibrio entre las aguas ya pasadas y las que han de venir. No se trata de ignorar las responsabilidades que van a repercutir en nuestro futuro, pero sí de encontrar un balance emocional en la estructura cronológica de nuestra vida: empezar a valorar y gozar nuestro presente, parar de vivir alimentando los malos recuerdos y dejar de rumiar las preocupaciones imaginarias por lo que vendrá después.